El nombre de David Alonso sigue tomando fuerza en el motociclismo mundial. Tras su histórico paso por Moto3, donde logró el campeonato en 2024, su evolución en Moto2 empieza a consolidar una carrera con proyección de élite.
En el Gran Premio de España 2026, Alonso finalizó en la cuarta posición, sumando puntos importantes en una categoría altamente competitiva.
Este resultado refleja algo clave en Moto2: la constancia pesa tanto como la velocidad. En una parrilla donde las diferencias son mínimas, mantenerse en el top es fundamental para construir campeonato.
Lo más relevante del desempeño de Alonso no es solo su posición, sino su progresión. Pasar de Moto3 a Moto2 implica adaptarse a motos más potentes, mayor exigencia física y estrategias de carrera más complejas.
Además, compite en un entorno donde todos los equipos utilizan motores Triumph de 765cc y neumáticos estandarizados, lo que reduce las diferencias técnicas y pone el foco completamente en el talento del piloto.
El cuarto lugar en Jerez confirma que Alonso no solo está aprendiendo, sino que ya es competitivo en la categoría. Y eso, en términos de carrera, es una señal clara: está en el camino correcto hacia la élite del motociclismo mundial.
En conclusión, David Alonso representa una nueva generación de pilotos colombianos con potencial global, y cada carrera lo acerca más a consolidarse como protagonista en Moto2… y eventualmente en MotoGP.